Uno de los líderes del equipo consultor a cargo del estudio, José María Gil, mencionó que INIA tiene un “papel central en la generación de conocimiento en Uruguay”, al contribuir con el 8% de la producción científica nacional y el 35% en ciencias agrícolas. Además, el 92% de sus publicaciones son en colaboración y el 73% incluyen socios internacionales, resaltó.
El representante de BID en Uruguay, Luiz Ros, se refirió a la importancia de la investigación y el desarrollo en la productividad del sector agropecuario y el país. En ese sentido, destacó el rol de INIA, enfatizando que “tiene capacidades científicas consolidadas, territorialidad anclada y la particularidad de fusionar el sector público con el privado”.
El integrante de la junta directiva de INIA, Alejandro Henry, se refirió al compromiso histórico de los productores, que en los últimos años “han invertido US$ 300 millones en ciencia y tecnología”. Agregó que este estudio “es esencial para rever cómo estamos trabajando y cómo debemos pararnos hacia el futuro”. Sostuvo que el impacto de las tecnologías de INIA para los diferentes rubros agropecuarios “permitió alcanzar índices productivos que eran impensados hace 36 años”. Y concluyó que “no caben dudas de que es un dinamizador de las cadenas productivas, interviniendo más allá de las competencias de la ley”.
El presidente de INIA, Miguel Sierra, consideró que “es fundamental generar productos y conocimiento” que impacten. Recalcó la importancia de la ciencia orientada a la resolución de problemas concretos de todos los productores. “Debemos colaborar con todos los actores, de pequeño, mediano y gran tamaño, porque los problemas son sistémicos”.
“En investigación agropecuaria INIA está en los primeros niveles en América Latina y el modelo es virtuoso y fue construido por consenso político. Es patrimonio del país”, resaltó.
Finalmente, aseguró que los resultados del estudio servirán de insumo para el Plan Estratégico Institucional. “Queremos un instituto con la mayor calidad científica y con cercanía al sector, la sociedad y el territorio”, concluyó.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, dijo: “me parece muy relevante”. Planteó que “tenemos que reivindicar la inversión en investigación e innovación en el agro y espero que este estudio nos arroje luz para saber a qué áreas hay que seguir potenciando para mejorar el sector”.
Por su parte, el subsecretario Matías Carámbula, afirmó que “es una buena señal de INIA parar y evaluar el trabajo hecho hasta ahora, y en base a los resultados pensar hacia adelante”.
El asesor de Presidencia de la República en ciencia y tecnología, Bruno Gili, valoró los resultados presentados, ya que “sirven como línea de base para el sistema de ciencia, tecnología e innovación que estamos desarrollando”.
Además, reconoció que el ecosistema en Uruguay deberá “coordinar mejor la transferencia, mejorar la escala de los productos y los servicios hacia el mundo y hacer más hincapié en la digitalización y en el eje ambiental, que son temas claves para los próximos años. En este último punto sabemos que INIA tiene un buen camino trazado”.
Fuente: Búsqueda
Foto: INIA